sábado, 16 de agosto de 2008

Una medalla en tenis no le importa a nadie


La de Virginia Ruano y Anabel Medina, al menos. Ni TVE ni La2 consideran que sea relevante, tan sólo en una esquinita de la web de rtve te dicen que puedes seguir la transmisión online o en Teledeporte. Si no tienes el canal temático de deportes ni Internet te jodes porque esa medallita que puede ser de oro o de plata si le ganan el partido a las chinas parece que no vale lo mismo que la de Nadal, es una medalla de cholocate. Si yo fuese Vivi Ruano, igual mañana me marcaba un momentazo así, claro que ella tiene espiritu olímpico y yo tiro más a quinqui.

7 comentarios:

Jazaro dijo...

Pues como la final de Wimbledon que Conchita ganó a Navratilova, que sólo la echaron en Antena 3 Aragón y en diferido a las 3 de la mañana...
Mapis

El Malvado Ming dijo...

Y en el Canal Plus que fue donde yo la vi. Momentazo.

Ohnenick dijo...

Aquí también andamos indignadas con el asunto.
Momentazo deportivo de todos los tiempos para mí, aún tengo grabadita la imagen.

El Malvado Ming dijo...

Je. Yo iba con Martina, por supuesto, que es que era su décimo Wimblendon, coñe, y había que redondear.

Me acuerdo mucho de ti cada vez que en el mismo día hace tres climatologías distintas, espero que hayáis traido una maleta repleta de opciones de entretiempo.

Ohnenick dijo...

Yo era más conchitista que la propia Conchita. De todas maneras, lo mejor de ese partido fue que a Conchita casi le dio apuro destronar a su ídolo. Tenía la misma cara en el podio que la que ponen mis gatas cuando acaban de hacer una trastada.

Ya estamos de vuelta. Creo haber superado el brete con buena nota, dejando a un lado el hecho de que escogí para ponerme manga larga el único día en que hizo calor.

El Malvado Ming dijo...

Es que Conchita era muy poco conchitista y se venía abajo a la mínima, "petit bra" que decía Andrés Gimeno.

A ver mañana estas muchachas, porque las Williams me dan pelín de yuyu, por si acaso tengo a Otto como un San Sebastián.

Mapis dijo...

La verdad es que en general las fanes de Conchita éramos más Cochiteras que ella, pero era parte de su encanto. Como dice una amiga mía, hay que estar siempre al lado del más débil.
No ha podido ser el oro, pero bueno...